lunes, 7 de marzo de 2011

Cuando la intolerancia se hizo institución...


La Iglesia echó al cura Alessio por apoyar el matrimonio igualitario




















La sentencia del juicio canónico que se le inició en su contra lo suspende y lo echa de su parroquia de Altamira.


El Tribunal Interdiocesano de Córdoba prohibió al sacerdote Nicolás Alessio, que el año pasado apoyó el matrimonio igualitario, ejercer en forma pública el sacerdocio y lo echó de la casa parroquial San Cayetano de barrio Altamira de la Capital.

"Me han suspendido el oficio. Me han dejado en la calle. Simpelmente por defender junto a otros esta ley civil que ni siquiera tocaba la doctrina", dijo esta mañana Alessio, quien cargó contra el arzobispo Carlos Ñáñez llamándolo "soldado obediente y obsecuente".

"Ñáñez ha actuado como un soldado obediente. No ha tenido la capacidad humana de llamarme...La actitud de Ñáñez ha sido muy triste. Detrás de esto está el ala más dura del episcopado y por supuesto el cardenal Bergoglio", agregó en declaraciones radiales.

El texto. La sentencia del juicio canónico establece que el presbítero "ha cometido rechazo pertinaz de la doctrina descrita (…) al sacramento del matrimonio y desobediencia al Ordinario (…). Ha divulgado por escrito y de palabra por los medios de comunicación en contra del magisterio eclesiástico".

"Se le prohibe ejercer en público la potestad sagrada, es decir: celebrar la Santísima Eucaristía , oír confesiones, celebrar los demás sacramentos (…) y residir en la casa parroquial San Cayetano del barrio Altamira”, agrega el documento, reproducido hoy por Clarín.

Alessio seguirá trabajando como asesor de representantes juecistas en el Congreso Nacional. Actualmente figura dentro de la planta de personal transitorio y su número de legajo es 721292.

"Lo que soy no lo pierdo", insistió esta mañana Alessio en declaraciones a Mitre 810. "En la sentencia mienten, porque dicen que he rechazado la doctrina. Yo no he rechazado la doctrina. He opinado sobre un tema civil", agregó el sacerdote, cargando contra la "jearquía autoritaria" de la Iglesia, que no respeta las "libertad democrácticas sobre las cuales predica a los políticos".

Contra todos. Alessio también dijo a Clarín que ahora estaba preocupado por la suerte del grupo de sacerdotes tercermundistas “Enrique Angelelli”.

“Lo que más nos preocupa ahora, es que el arzobispo Carlos Ñáñez quiere arrasar con nosotros. En mayo reemplazará al padre Víctor Acha en la parroquia La Cripta , donde nos reunimos. Quieren barrer con nosotros", afirmó.

En otro párrafo de sus declaraciones, Alessio cargó contra la Iglesia que lo suspende a él pero no amonestó "a sacerdotes pederastas como el Obispo (Edgardo Gabriel) Storni, que vive cómodamente aquí en La Falda, en las sierras de Córdoba; o a (Julio César) Grassi: ambos con condenas judiciales por abusar de menores. Tampoco hubo sanción para (Christian) von Wernich, condenado por delitos de lesa humanidad".

Críticas. El padre Guillermo "Quito" Mariani, quien pertenece al mismo grupo de sacerdotes, criticó la medida diendo que la Iglesia "necesita del silencio" para mantener su poder.


Fuente: "La voz del interior" 07/03/2011